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Retenciones kilométricas en la C-58 a la altura de Cerdanyola y Ripollet por el caos en rodalies RENFE

El Caos en Rodalies registrado desde primera hora de la mañana de este jueves ha tenido consecuencias en el tráfico, sobre todo en los accesos a la ciudad de Barcelona. La incidencia técnica en el servicio de control de Renfe ha hecho incrementar las colas en las principales vías de acceso a la ciudad, como la Ronda Litaoral o la Ronda de Dalt. Así, a primera hora de la mañana, la B-10 (Litoral) llegaba a los 10,5 km de colas entre Zona Franca y Trinitat, y la  B-20 (Ronda de Dalt), registraba 5,5 km de Esplugues a Collserola.
Según el Servei Català de Trànsit, las retenciones son generalizadas en vías como la AP-7, para enlazar con la AP-2 y la C-17; la A-2 en sentido Barcelona, desde Pallejà y desde Sant Joan d'Espí; la B-23 en sentido norte hacia Barcelona desde Esplugues de Llobregat; la C-31 desde Badalona; la C-32 desde Viladecans; la c-58 desde Sant Quirze, Ripollet y Badía del Vallés.
Las afectaciones de tráfico son habituales en estas vías, sobre todo si hay incidencias en los servicios públicos, sin embargo, buena parte de los usuarios que utilizan habitualmente el servicio de Rodalies para acceder a Barcelona o salir de ella han tenido que buscar otros medios para llegar a su destino. En los servicios de información de Rodalies se aconsejaba a los usuarios hacer uso de medios alternativos, como el autobús, para dichos trayectos.
La avería en el centro de control de tráfico ferroviario de la estación de França ha paralizado la circulación de todas las líneas de trenes de Rodalies y Regionales de Catalunya desde primera hora de la jornada (6:45 aproximadamente). La avería se ha producido por un problema en el sistema informático que organiza el control del tráfico, sin embargo no han sido aclarados los detalles del origen de la incidencia.
En declaraciones a TV3, la portavoz de Adif en Catalunya, Mar Ruiz, ha explicado que el sistema informático funciona con irregularidad: "Se enciende, se apaga, no se puede garantizar su fiabilidad", por lo que cuando deja de funcionar debe pararse la circulación para garantizar la seguridad. Por ello, ha admitido que los trenes "circulan con muchísima irregularidad", y ha achacado el problema a un error informático o eléctrico. Adif ha precisado que aunque sus técnicos están trabajando en reparar la incidencia, no pueden vaticinar cuándo estará solucionada, y han sugerido utilizar un transporte alternativo al tren.